En medio de la efervescencia futbolera por el Mundial 2026, México recibe
el torneo con una serie de demandas sociales que buscan
aprovechar la atención internacional que acompaña al evento, desde la crisis de
desapariciones y las protestas magisteriales hasta reclamos por vivienda, agua
y espacio público.
Entre operativos de seguridad reforzados y una creciente
agenda de movilizaciones sociales, la fiesta mundialista convive con una
tensión latente en las calles cuyo alcance aún está por definirse.
Siete claves para entender el ambiente con el que el Mundial
llega a México:
1. El Mundial toma las calles
En Ciudad de México, sede del partido inaugural en unas horas, la presencia del
Mundial ya se extiende mucho más allá del estadio. Zonas para aficionados,
conciertos y activaciones culturales han llevado el Mundial a plazas y espacios
públicos de la capital.
2. Las demandas también
El ambiente mundialista no es el único que ocupa las calles. A la par de los
preparativos para el torneo, la ciudad convive con operativos de seguridad
reforzados y una creciente agenda de movilizaciones sociales.
Colectivos de búsqueda de desaparecidos, maestros, vecinos y
grupos antimundialistas han convocado acciones para visibilizar distintas
demandas.
3. Los maestros de la CNTE
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha sido uno de
los actores más visibles en la antesala del Mundial y este jueves intentará
llevar sus protestas hasta el Estadio Ciudad de México (Azteca), sede del
partido inaugural.
Desde finales de mayo, miles de maestros mantienen un
plantón en el Centro Histórico de la capital mexicana, a pocos metros del
Zócalo, donde se ubica el FIFA Fan Fest.
El magisterio mantiene un conflicto abierto con el gobierno
de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusa de incumplir su promesa de
campaña de reformar el sistema de pensiones de los trabajadores del Estado,
además de exigir aumentos salariales y la revisión de diversas políticas
educativas.
4. Crisis de desapariciones
Los familiares de personas desaparecidas llevan meses preparando acciones para
aprovechar el Mundial como plataforma de visibilidad. Desde febrero anunciaron
su intención de formar vallas humanas en los accesos al Estadio Azteca y
mostrar a aficionados y medios internacionales una crisis que acumula más de
133 mil desaparecidos en México.
Las actividades comenzaron la noche del miércoles con una
velada en las inmediaciones del estadio y continuarán durante la jornada
inaugural con concentraciones, pegas de fichas de búsqueda y otras acciones
convocadas por familiares y colectivos, incluidos los padres y madres de los 43
estudiantes de Ayotzinapa.
5. La ciudad en disputa
El Mundial también ha avivado reclamos sobre la ciudad que recibirá el torneo.
Vecinos, comerciantes, trabajadoras sexuales y otros colectivos han cuestionado
obras de infraestructura, desplazamientos y desalojos, así como procesos de
gentrificación y turistificación que atribuyen a los preparativos.
Buena parte de esas tensiones se han concentrado en los
alrededores del Estadio Azteca, donde organizaciones vecinales han denunciado
impactos derivados de los preparativos para el Mundial.
6. Ciudad blindada
Vallas, filtros y miles de policías alrededor del Estadio Azteca han convertido
la seguridad en una de las imágenes más visibles de la inauguración.
El alcance del operativo “Última Milla” ya quedó en
evidencia al impedir que familiares de desaparecidos llegaran hasta la sede
mundialista durante una velada la noche del miércoles.
7. El sur como epicentro
El sur de la capital concentra este jueves las principales tensiones alrededor
de la inauguración.
Mientras el gobierno intenta blindar el Estadio Azteca,
maestros, familiares de desaparecidos y otros grupos buscan acercar lo más
posible sus reclamos al principal escenario del Mundial.