El "Pato Merlín", la mascota que se convirtió en uno de los fenómenos virales del Mundial 2026, dio un paso importante para proteger su identidad comercial. La Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) informaron que Karla Ivette Gómez López recibió la constancia correspondiente tras presentar las solicitudes para registrar la marca "Pato Merlín" y el diseño tridimensional de la popular ave.
De acuerdo con el comunicado conjunto, las solicitudes fueron ingresadas el pasado 22 de junio de 2026 mediante la plataforma Marcanet, dando inicio al procedimiento administrativo previsto en la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial.
La protección solicitada abarca diversas clases de servicios, entre ellas actividades relacionadas con educación, formación, entretenimiento, actividades deportivas y culturales, lo que permitirá a la propietaria desarrollar proyectos comerciales y de promoción bajo el nombre de la mascota.
Durante la entrega de la constancia, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, explicó que todas las solicitudes de registro de marca son sometidas a un análisis técnico y jurídico antes de obtener el título definitivo.
"Todas las solicitudes de registro de marca son sometidas a un procedimiento de análisis técnico y jurídico", señaló el funcionario, al destacar que dicho proceso busca garantizar certeza, legalidad y transparencia en la protección de los derechos de propiedad industrial.
Por su parte, el director general del IMPI, Vidal Llerenas, afirmó que la institución reconoce que existe un vínculo público entre la mascota y su propietaria.
"Es un hecho público y notorio que el Pato Merlín es una mascota de la familia de Karla Ivette Gómez, a quien pertenece la marca", expresó.
Las autoridades señalaron que este tipo de registros fortalece la protección de los activos intangibles y brinda certeza jurídica a quienes buscan resguardar la identidad comercial de sus creaciones.
El "Pato Merlín" alcanzó notoriedad durante la inauguración del Mundial 2026 al aparecer entre los aficionados que celebraban el triunfo de la Selección Mexicana frente a Sudáfrica.
Vestido con la camiseta del Tricolor, el pato protagonizó videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales, convirtiéndose en uno de los personajes más comentados durante la justa mundialista.
Su popularidad lo llevó a participar en distintos eventos relacionados con el torneo e incluso a visitar Palacio Nacional durante una conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, donde volvió a captar la atención de miles de personas.
El impacto mediático de la mascota impulsó a su familia a iniciar el proceso para proteger legalmente tanto su nombre como su imagen, con el objetivo de evitar un uso no autorizado.
La necesidad de proteger al "Pato Merlín" surgió luego de que se conociera que terceros intentaron registrar la marca antes que su propietaria.
De acuerdo con documentos del IMPI, el 17 de junio se presentaron al menos dos solicitudes para obtener los derechos sobre el nombre de la mascota.
La primera fue realizada a las 21:24 horas por Rosa María Hernández Flores, quien utilizó un domicilio ubicado en Zapopan, Jalisco. En la documentación aparece como representante legal el abogado especialista en derechos de autor Carlos Alvarado Butanda.
Catorce minutos después se presentó una segunda solicitud bajo el nombre "El Pato Merlín, el pato de la suerte", la cual incluía una imagen de un pato vestido con un uniforme alusivo a la Selección Mexicana.
Posteriormente, Karla Ivette Gómez ingresó las solicitudes correspondientes para proteger oficialmente tanto la denominación "Pato Merlín" como el diseño tridimensional de la mascota.
Especialistas en propiedad industrial señalan que registrar una marca permite a sus titulares contar con derechos exclusivos sobre el uso comercial de nombres, logotipos, personajes e imágenes, además de impedir que terceros los exploten sin autorización.
En el caso del "Pato Merlín", el registro abre la puerta para desarrollar productos, colaboraciones, eventos y campañas bajo una identidad protegida legalmente, al tiempo que fortalece la defensa jurídica frente a posibles intentos de apropiación indebida.
Con este paso, la familia de Karla Ivette Gómez busca consolidar el legado de una mascota que pasó de ser una curiosa aficionada al futbol a convertirse en uno de los símbolos virales más recordados del Mundial 2026.