La actividad sísmica se hizo presente durante la madrugada de este martes 21 de julio en el estado de Chiapas, donde el Servicio Sismológico Nacional (SSN) registró cuatro movimientos telúricos en un lapso de poco más de 40 minutos. El de mayor intensidad alcanzó una magnitud de 4.4 y tuvo como epicentro el suroeste de Ciudad Hidalgo.
De acuerdo con el organismo, ninguno de los sismos provocó la activación del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), ya que las magnitudes registradas estuvieron por debajo de los niveles establecidos para emitir el aviso preventivo.
El primer movimiento ocurrió a las 03:01 horas, con una magnitud de 4.3 y una profundidad de 10 kilómetros, al suroeste de Ciudad Hidalgo.
Minutos después, a las 03:09 horas, se registraron dos sismos casi de manera simultánea en la misma región. El primero alcanzó una magnitud de 4.2 y el segundo fue el más fuerte de la madrugada, con una magnitud de 4.4. Ambos tuvieron una profundidad de 10 kilómetros.
Finalmente, a las 03:43 horas, el SSN reportó un cuarto movimiento telúrico de magnitud 4.3, también localizado al suroeste de Ciudad Hidalgo y con una profundidad de 10 kilómetros.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas lesionadas ni daños materiales derivados de estos eventos.
El Servicio Sismológico Nacional explica que un sismo ocurre cuando las rocas en el interior de la Tierra se rompen debido a la acumulación de esfuerzos en las placas tectónicas. Esta ruptura libera de forma repentina energía que se propaga en todas direcciones mediante ondas sísmicas, las cuales provocan el movimiento del suelo.
México es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo debido a su ubicación sobre el contacto de varias placas tectónicas, entre ellas la de Cocos, Norteamérica, Rivera, Pacífico y Caribe. Por ello, los movimientos telúricos son frecuentes, especialmente en entidades del litoral del Pacífico como Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Michoacán, Colima y Jalisco.
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) emite avisos únicamente cuando un sismo supera ciertos parámetros de magnitud y distancia con respecto a las ciudades protegidas por el sistema.
De manera general, la alerta puede activarse cuando un sismo alcanza una magnitud igual o superior a 6 si ocurre a más de 350 kilómetros, de 5 cuando se localiza entre 250 y 350 kilómetros, o superior a 5 si el epicentro se encuentra a menos de 250 kilómetros. En este caso, los movimientos registrados en Chiapas no cumplieron con esos criterios, por lo que no fue necesario emitir la alerta.
Protección Civil recomienda mantener la calma durante un movimiento telúrico, ubicarse en zonas de menor riesgo, alejarse de ventanas, objetos que puedan caer y estructuras inestables, además de evitar el uso de elevadores mientras dura el sismo.
Si la persona se encuentra en un vehículo, lo más recomendable es detenerse en un sitio seguro, lejos de puentes, postes o cables eléctricos. En el transporte público, como el Metro, se deben seguir las indicaciones del personal.
Las autoridades también exhortan a la población a mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales del Servicio Sismológico Nacional y de Protección Civil para conocer la evolución de la actividad sísmica y evitar la difusión de información no verificada.