El cineasta mexicano Guillermo del Toro manifestó su respaldo a las protestas ciudadanas por la mala calidad del agua que llega a los hogares de Guadalajara, Jalisco, y cuestionó que la población tenga que movilizarse para exigir la solución de un problema que afecta una necesidad básica.
El director y guionista, originario de Guadalajara, abordó la situación durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), donde cedió la palabra a jóvenes asistentes que denunciaron las condiciones del agua que reciben en sus viviendas.
Durante una clase magistral ante aproximadamente mil 200 personas, una joven tomó el micrófono para exponer las dificultades que enfrentan habitantes de la capital jalisciense por el suministro de agua turbia y presuntamente contaminada.
La participante señaló que la situación ha llegado al punto de dificultar actividades cotidianas como bañarse y expresó el hartazgo de quienes padecen el problema.
“Estamos hartos, estamos enfermos, estamos intoxicados”, afirmó.
La joven también cuestionó la actuación de las autoridades frente a las manifestaciones. Posteriormente, otra participante se sumó para invitar a los asistentes a colaborar en una recolección de firmas con la que buscan exigir la salida de Pablo Lemus como gobernador de Jalisco.
Ante la petición, Del Toro pidió que, al concluir la clase magistral, las jóvenes pudieran reunir firmas entre los asistentes. Asimismo, solicitó a los representantes de los medios de comunicación presentes que escucharan y difundieran las demandas de los manifestantes.
“Estoy al 100 por ciento con los manifestantes”
Más tarde, durante una conferencia de prensa, el cineasta fue cuestionado sobre la crisis del agua en Guadalajara y las movilizaciones ciudadanas. En respuesta, expresó su apoyo a quienes exigen una solución y subrayó la importancia del acceso al agua.
“Estoy al 100 por ciento” con los manifestantes, afirmó, al señalar que el agua “es un derecho, una necesidad y una urgencia de primerísima mano”.
Del Toro también criticó que la ciudadanía tenga que protestar para conseguir respuestas sobre un servicio esencial, cuando considera que debería atenderse mediante decisiones oportunas y responsabilidad institucional.
“La posibilidad de hablar de esto es urgente. Es absolutamente insostenible, indescifrable y aterrador que una cosa tan absolutamente básica tenga que ser peleada, manifestada, combatida en lugar de tener la lógica, la humanidad y la presencia de liderazgo de ser resuelta”, sostuvo.
El cineasta añadió que los espacios culturales y públicos deben servir para abordar los problemas que afectan a la sociedad, incluso cuando no forman parte del tema central de un evento.
Por ello, llamó a mantener visible la inconformidad ciudadana y a buscar soluciones desde cualquier foro.
“Decirlo, protestarlo y buscar que se solucione, en cualquier momento y en cualquier lugar”, concluyó.
La calidad del agua, una exigencia ciudadana
Las denuncias sobre el agua que llega a distintas colonias de Guadalajara y su zona metropolitana han generado preocupación entre los habitantes, quienes han reportado cambios en la coloración, turbiedad y olores desagradables en el suministro.
La situación ha colocado en el centro de la discusión la calidad del servicio, la información que deben proporcionar las autoridades y las medidas necesarias para garantizar que el agua distribuida a la población sea apta para los usos correspondientes.
Aunque las características del agua pueden variar entre zonas y sistemas de abastecimiento, la presencia de alteraciones visibles u olores inusuales no permite determinar por sí sola si existe contaminación ni identificar sus posibles riesgos. Para ello se requieren análisis técnicos y resultados de laboratorio.
La intervención de Guillermo del Toro dio mayor visibilidad a las exigencias de los manifestantes, al llevar el tema a uno de los principales encuentros cinematográficos del país. Su mensaje se centró en el derecho al agua, la libertad de expresión y la necesidad de que las demandas ciudadanas sean escuchadas y atendidas.
Mientras continúan los reclamos, los habitantes esperan respuestas verificables y medidas que permitan resolver los problemas de calidad del suministro en Guadalajara.