De acuerdo con el reporte más reciente del organismo, los últimos cuatro sismos localizados en territorio nacional tuvieron su epicentro en distintas regiones de Guerrero y presentaron magnitudes que oscilaron entre los 2.6 y 3.3 grados.
El primer evento ocurrió a las 03:38 horas al suroeste de Ometepec, con una magnitud de 2.7 y una profundidad de 5 kilómetros. Apenas un minuto después, a las 03:39 horas, se registró otro movimiento al sur de Ometepec, con magnitud de 2.6 y una profundidad de 42.4 kilómetros.
Posteriormente, a las 04:12 horas, el SSN detectó un sismo de magnitud 3.3 al sureste de San Marcos, Guerrero, con una profundidad de 21.6 kilómetros. Finalmente, a las 04:16 horas se registró un movimiento telúrico de magnitud 3.1 al suroeste de Arcelia, a una profundidad de 53 kilómetros.
Las autoridades señalaron que estos eventos forman parte de la actividad sísmica habitual que se presenta en el país, particularmente en la región del Pacífico mexicano, considerada una de las zonas con mayor actividad tectónica debido a la interacción de diversas placas geológicas.
El SSN recordó que México se encuentra ubicado en una región de alta sismicidad, por lo que es común el registro diario de movimientos de baja magnitud. El organismo también puso a disposición de la población su reporte matutino de sismicidad, actualizado hasta las 05:00 horas, el cual incluye todos los eventos localizados con magnitud menor a 4.0.
Los sismos son vibraciones de la corteza terrestre provocadas por la liberación repentina de energía acumulada en las placas tectónicas. Estas placas se encuentran en constante movimiento y, al rozar o chocar entre sí, generan tensiones que eventualmente se liberan en forma de ondas sísmicas.
Aunque la mayoría de los movimientos son de corta duración y baja intensidad, su estudio permite a los especialistas obtener información valiosa sobre la estructura interna del planeta mediante técnicas como la tomografía sísmica.
La alerta sísmica no se activa ante todos los movimientos telúricos. El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) evalúa factores como la magnitud del sismo y la distancia respecto a las zonas de cobertura antes de emitir una advertencia.
Generalmente, la activación ocurre cuando se detectan sismos de magnitud considerable, cercanos o superiores a 6 grados, capaces de generar efectos significativos en áreas urbanas. Debido a que los movimientos registrados durante esta madrugada fueron de baja intensidad, no fue necesario emitir alerta para la Ciudad de México ni otras regiones cubiertas por el sistema.
Protección Civil recomienda mantener la calma durante un movimiento telúrico, ubicarse en zonas de seguridad previamente identificadas y alejarse de ventanas, espejos y objetos que puedan caer. Asimismo, se aconseja no utilizar elevadores mientras ocurre el sismo y seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades y brigadas de emergencia.
En caso de encontrarse en la vía pública, es importante mantenerse alejado de postes, cables eléctricos, árboles y estructuras que pudieran representar un riesgo. Si se viaja en automóvil, se recomienda estacionarse en un lugar seguro y permanecer dentro del vehículo hasta que concluya el movimiento.