La regulación del acceso de niñas, niños y adolescentes a las redes sociales comienza a ganar terreno en la agenda pública internacional. Mientras Francia se prepara para aplicar una de las legislaciones más estrictas de Europa sobre el uso de plataformas digitales por menores de edad, en México la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a construir un consenso nacional para impulsar medidas que prioricen la salud física y mental de las nuevas generaciones.
Durante la conferencia matutina del 27 de julio, la mandataria sostuvo que el uso excesivo de teléfonos inteligentes y redes sociales representa un desafío que trasciende el ámbito tecnológico y debe abordarse como un asunto de salud pública y de desarrollo social.
Sheinbaum hizo un llamado a madres, padres, tutores, especialistas, docentes y autoridades para participar en una discusión que permita establecer mecanismos de protección para la infancia y la adolescencia frente a los riesgos asociados al consumo prolongado de contenidos digitales.
La presidenta señaló que el objetivo no es únicamente restringir el acceso a determinadas plataformas, sino promover hábitos digitales saludables que contribuyan al desarrollo cognitivo, emocional y social de los menores.
El debate en México ocurre mientras Francia avanza en la implementación de una legislación que establece la denominada "mayoría digital", mediante la cual los menores de 15 años no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales sin cumplir los mecanismos de verificación establecidos por la ley.
La iniciativa, impulsada por el presidente Emmanuel Macron y aprobada por una amplia mayoría en el Parlamento francés, busca reducir problemas como el ciberacoso, la exposición a contenidos nocivos, la adicción a algoritmos diseñados para maximizar el tiempo de permanencia y las afectaciones al sueño y la salud mental de adolescentes.
La aplicación de la norma será gradual. Las nuevas cuentas estarán sujetas a las restricciones a partir de septiembre de 2026, mientras que los perfiles existentes tendrán un periodo de adaptación que concluirá en enero de 2027.
La legislación contempla excepciones para plataformas con fines educativos o de acceso al conocimiento, como enciclopedias digitales y proyectos de software libre. Además, amplía la prohibición del uso de teléfonos celulares en los centros educativos franceses, extendiéndola a los institutos de educación media.
En México, el Gobierno federal ha planteado que cualquier regulación deberá construirse mediante el diálogo con especialistas, familias, instituciones educativas y empresas tecnológicas.
Durante la conferencia presidencial se citaron datos de la encuestadora De las Heras Demotecnia, según los cuales el 71 por ciento de los padres de familia considera necesario que el gobierno establezca reglas para el uso de teléfonos celulares en las escuelas.
Por su parte, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, sostuvo que la protección de los menores en los entornos digitales requiere una responsabilidad compartida entre las familias, las autoridades educativas y las plataformas tecnológicas.
El funcionario afirmó que el uso excesivo de dispositivos electrónicos puede afectar la capacidad de concentración, el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de niñas, niños y adolescentes, por lo que consideró necesario fomentar un uso equilibrado de la tecnología desde edades tempranas.
Durante la presentación realizada en Palacio Nacional, especialistas invitados expusieron investigaciones sobre el impacto del uso prolongado de dispositivos electrónicos en el desarrollo cerebral.
De acuerdo con la información presentada, la sobreexposición a pantallas puede afectar procesos relacionados con la atención, incrementar los niveles de estrés y dificultar la capacidad para alternar entre distintas tareas, especialmente durante las etapas de desarrollo infantil y adolescente.
Asimismo, se advirtió que la dependencia de redes sociales y plataformas digitales puede reducir el tiempo destinado a actividades fundamentales para el desarrollo, como la convivencia familiar, el ejercicio físico, el descanso y el aprendizaje presencial.
Como parte de las acciones preventivas, el Gobierno federal planteó recomendaciones para promover una cultura digital saludable dentro de los hogares.
Entre ellas se encuentran evitar el uso de dispositivos electrónicos en menores de 12 años, establecer límites de tiempo para adolescentes, supervisar el contenido al que acceden, crear espacios libres de pantallas dentro del hogar y fortalecer la convivencia familiar y escolar.
Además, se analiza la posibilidad de impulsar regulaciones que obliguen a las plataformas digitales a reforzar sus mecanismos de protección para menores de edad, siguiendo algunas experiencias internacionales que buscan incrementar la responsabilidad de las empresas tecnológicas respecto a los contenidos y servicios dirigidos a la población infantil.
Aunque en México aún no existe una iniciativa de ley con características similares a la aprobada en Francia, el Gobierno federal anticipó que el debate sobre la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital será una de las discusiones prioritarias en materia de educación, salud pública y derechos digitales durante los próximos meses.