A más de dos años del asesinato de un hombre en calles del fraccionamiento Paseos de San Antonio, finalmente se dictó sentencia. CARLOS alias “ROBLEDO”, fue condenado a 34 años al ser encontrado culpable por el delito de HOMICIDIO DOLOSO CALIFICADO con PREMEDITACIÓN y VENTAJA en agravio de LUIS ANTONIO CAMPOS de 32 años.
El crimen ocurrió el 22 de marzo de 2024, en la calle Egeo esquina con Livorno. Las primeras versiones conocidas después del asesinato señalaban que la víctima se encontraba con otras personas cuando apareció su agresor y comenzó una discusión. Ahora, la investigación de la Fiscalía permite conocer que lo que detonó el asesinato fue una deuda de dinero.
Según las investigaciones, CARLOS llegó al exterior de un domicilio donde se encontraban dos personas. Aproximadamente diez minutos después apareció LUIS ANTONIO, momento en el que “ROBLEDO” le reclamó el pago de una cantidad de dinero.
La víctima respondió que en ese momento no tenía el efectivo y le pidió que lo esperara. Fue entonces cuando CARLOS sacó un arma de fuego de entre su ropa y comenzó a dispararle.
LUIS ANTONIO alcanzó a agacharse para tratar de evitar los disparos y posteriormente se abalanzó contra su agresor para defenderse. “ROBLEDO” comenzó a correr hacia la calle Livorno y, en medio de la confrontación, la víctima fue detrás de él.
La persecución terminó de manera fatal. Mientras corrían, CARLOS volvió a disparar y consiguió herir en cuatro ocasiones a LUIS ANTONIO, quien finalmente quedó tendido cerca del cruce de Egeo y Livorno. Paramédicos acudieron al lugar, pero ya no pudieron salvarle la vida.
Tras el asesinato comenzó la investigación que permitió identificar al responsable, obtener una orden de aprehensión y llevarlo ante un juez. Después del juicio, la Fiscalía logró acreditar la responsabilidad de CARLOS y se dictó una sentencia de 34 años de prisión.
Además de permanecer más de tres décadas tras las rejas, “ROBLEDO” deberá pagar una multa de 44 mil pesos y una indemnización de 542 mil pesos, además de 14 mil pesos por gastos funerarios.
La sentencia también establece que deberá cubrir las terapias psicológicas que requieran los familiares afectados por el homicidio, además del pago que corresponda por daño moral.