Con un homenaje a quienes dejaron huella en la historia del municipio, el Gobierno Municipal de Jesús María inauguró el festival “De Chicahual a Calavera 2026”, una celebración que une las tradiciones del Día de Muertos con el arte, la identidad y la memoria de las familias jesusmarienses.
Durante la ceremonia, encabezada por el presidente municipal César Medina, se presentó una instalación artística creada por Edgar Herrera, dedicada especialmente a los servidores públicos fallecidos que contribuyeron, desde sus distintas áreas de trabajo, a construir la historia de Jesús María y fortalecer una administración pública con sentido humanista.
La obra integra elementos representativos de la cultura local, como papel picado elaborado a mano, colores inspirados en las fachadas del Centro Histórico y referencias a los sombreros de los chicahuales. Cada detalle tiene un significado especial: las calaveras con los brazos abiertos simbolizan la manera en que Jesús María recibe a sus difuntos, con cariño, respeto y los brazos abiertos.
César Medina destacó que el Día de Muertos es una de las tradiciones más arraigadas del municipio, donde las familias mantienen vivo el recuerdo de sus seres queridos mediante visitas al panteón, música, expresiones de fe y ofrendas. Asimismo, reconoció el talento de todos los involucrados y el trabajo de las distintas áreas municipales que hicieron posible esta celebración.
Como parte de las actividades, se presentó un segundo altar monumental en el Jardín Principal, concebido como un espacio comunitario dedicado a todos los fieles difuntos de Jesús María. Las familias podrán llevar fotografías de sus seres queridos para integrarlas a esta ofrenda tradicional de siete niveles. El espacio también recibirá recorridos escolares para acercar a niñas y niños a las costumbres del Día de Muertos.
El festival también pone en valor el trabajo de los productores locales de cempasúchil, cuyos campos llenan de color distintas zonas del municipio durante esta temporada. El alcalde invitó a la población a visitarlos, tomarse fotografías y consumir esta flor, que representa una parte importante de las tradiciones y de la actividad agrícola local.
La programación contempla además un concurso de altares con la participación de preparatorias, actividades para personas adultas mayores y la extensión del festival a las seis delegaciones municipales, con el objetivo de acercar las expresiones culturales a más familias.