Ciudad de México, 23 de septiembre de 2026.— México atraviesa una transformación demográfica marcada por un menor ritmo de crecimiento de su población, una reducción en el número promedio de hijas e hijos y un aumento en la edad de sus habitantes. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el país alcanzó 130.9 millones de habitantes durante el año pasado.
De ese total, 130.4 millones de personas residían en viviendas particulares, mientras que poco más de 517 mil habitaban en viviendas colectivas, como instalaciones de asistencia social, centros penitenciarios, hospitales u otros espacios de alojamiento colectivo.
La nueva medición, levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025, permite conocer los principales cambios demográficos y sociales registrados entre el Censo de Población y Vivienda 2020 y el año pasado. La EIC 2025 se realizó como una medición intermedia entre los censos de 2020 y 2030.
Uno de los principales hallazgos es la desaceleración del crecimiento demográfico.
Entre 2020 y 2025, la población residente en viviendas particulares creció a una tasa promedio anual de 0.7 por ciento, inferior al 1 por ciento registrado entre 2015 y 2020.
El dato confirma una tendencia de crecimiento poblacional más moderado, relacionada, entre otros factores, con la reducción de la fecundidad.
La estructura por sexo también se mantiene ligeramente inclinada hacia las mujeres: 51.9 por ciento de la población en viviendas particulares son mujeres y 48.1 por ciento hombres. El indicador nacional del INEGI señala que existen alrededor de 92 hombres por cada 100 mujeres.
Otro de los cambios más visibles se encuentra en la edad de la población.
En 2020, la mitad de los habitantes tenía 29 años o menos; para 2025, la edad mediana aumentó a 32 años. Es decir, en apenas cinco años la mediana poblacional se elevó tres años.
Esto significa que México continúa avanzando en un proceso de transformación de su estructura por edades, con una población proporcionalmente más adulta que en décadas anteriores.
El indicador adquiere relevancia para ámbitos como los sistemas de salud, educación, empleo, vivienda, pensiones y cuidados, debido a que las necesidades de una población más adulta son diferentes a las de una población predominantemente joven.
La disminución de la fecundidad constituye otro de los principales cambios registrados por la EIC 2025.
El promedio de hijas e hijos nacidos vivos por mujer pasó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025.
La reducción refleja la continuidad de una tendencia de descenso de la fecundidad en México y contribuye a explicar el menor ritmo de crecimiento de la población.
El cambio también forma parte de transformaciones más amplias en las trayectorias familiares y educativas. El INEGI ha documentado que las nuevas generaciones permanecen más tiempo dentro del sistema educativo y que cada vez son menos las personas que han iniciado una unión o tenido un hijo a edades tempranas.
Mientras el crecimiento poblacional se desacelera, el número de viviendas particulares habitadas aumentó de manera considerable.
En 2020 había 35.2 millones de viviendas particulares habitadas; para 2025 la cifra llegó a 39.7 millones, lo que representa una tasa media de crecimiento anual de 2.2 por ciento.
Sin embargo, cada vivienda alberga en promedio a menos personas. El número promedio de habitantes por vivienda pasó de 3.6 a 3.3 durante el mismo periodo.
La combinación de más viviendas y hogares de menor tamaño refleja una transformación en la composición de las familias y en las formas de habitar.
Los resultados de la Encuesta Intercensal también muestran avances en materia educativa.
La asistencia escolar aumentó en los grupos de población menores de 25 años considerados en la encuesta, mientras que la tasa de analfabetismo entre las personas de 15 años y más disminuyó de 4.8 a 3.7 por ciento.
Al mismo tiempo, el promedio de escolaridad pasó de 9.7 a 10.3 años entre 2020 y 2025.
Estos datos muestran un incremento en el nivel educativo de la población y una reducción de la proporción de personas que no saben leer ni escribir.
La transformación social también se refleja en el acceso a las tecnologías de la información.
De acuerdo con la EIC 2025, el porcentaje de viviendas con acceso a internet aumentó de 53.9 por ciento en 2020 a 75.7 por ciento en 2025.
La disponibilidad de teléfonos celulares también se incrementó: pasó de 88.1 a 94.5 por ciento de las viviendas durante el mismo periodo.
Estos resultados coinciden con otros indicadores recientes del INEGI. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025 reportó que 86.1 por ciento de las personas de seis años y más utilizó internet en México durante 2025, mientras que 78.3 por ciento de los hogares tenía conexión a internet.
Los resultados de la Encuesta Intercensal 2025 dibujan un México diferente al de décadas anteriores: la población continúa aumentando, pero lo hace a un ritmo más lento; las familias tienen menos integrantes y las mujeres tienen, en promedio, menos hijos.
Al mismo tiempo, aumenta la edad mediana de la población, crece el número de viviendas, mejora el nivel promedio de escolaridad y se amplía considerablemente el acceso a internet y a la telefonía celular.
Con 130.9 millones de habitantes, México mantiene una población numerosa, pero los datos del INEGI muestran que el reto demográfico ya no se limita a atender el crecimiento poblacional. La evolución de la fecundidad y el envejecimiento progresivo plantean nuevas necesidades para la planeación de servicios públicos, vivienda, educación, salud, empleo y sistemas de protección social durante los próximos años.