Más de 100 personas se preparan para presentar demandas contra Six Flags después de afirmar que sufrieron lesiones cerebrales tras subir a la X2, una de las montañas rusas más extremas de Six Flags Magic Mountain, en Valencia, California.
El caso cobró mayor relevancia después de una investigación de CNN que documentó más de una docena de personas que sufrieron lesiones graves y requirieron hospitalización después de utilizar la atracción durante un periodo de casi dos décadas. Entre los casos documentados hay reportes de lesiones cerebrales, comas y una muerte.
Los abogados que representan a algunos de los afectados aseguran que han recibido cientos de testimonios de personas que afirman haber sufrido distintos grados de lesiones después de utilizar la X2. El abogado Gary Dordick señaló que su despacho fue contactado por más de 300 personas, aunque no todos los casos pueden convertirse en demandas debido, entre otros factores, a los plazos legales establecidos en California.
La X2 es una de las principales atracciones de Six Flags Magic Mountain y se distingue por su diseño de quinta dimensión. Sus asientos pueden girar 360 grados de manera independiente mientras el tren avanza por el recorrido, lo que provoca que los pasajeros experimenten giros, inversiones y caídas en diferentes posiciones.
El propio parque describe la atracción como una experiencia extrema, con asientos giratorios, caídas de cabeza y dos denominadas “Raven Turns”, elementos que comienzan como medios bucles y terminan transformándose en descensos pronunciados.
De acuerdo con CNN, los pasajeros descienden aproximadamente 200 pies —unos 61 metros— y alcanzan velocidades de hasta 76 millas por hora, equivalentes a aproximadamente 122 kilómetros por hora. La combinación de aceleraciones, desaceleraciones y movimientos de los asientos es precisamente uno de los puntos centrales de las demandas.
Entre los casos más recientes se encuentran los de Pamela Guillen, de 40 años, y Naomi Greer-Wilkinson, de 26, quienes sufrieron graves emergencias médicas después de subir a la X2 con apenas seis días de diferencia en julio.
Guillen contó que después de salir de la atracción perdió el conocimiento. Fue trasladada de emergencia a un hospital, donde los médicos detectaron un hematoma subdural agudo con compresión cerebral y tuvieron que realizarle una cirugía para reducir la presión dentro del cráneo. Permaneció hospitalizada y posteriormente tuvo que volver a aprender habilidades como caminar y hablar.
La mujer ha relatado que continúa padeciendo dolores de cabeza y problemas cognitivos, además de requerir medicamentos para prevenir convulsiones.
El caso de Greer-Wilkinson fue todavía más grave. Sus padres señalaron que permanece hospitalizada después de sufrir una lesión cerebral catastrófica y que continúa dependiendo de asistencia respiratoria mientras esperan su recuperación.
Médicos que atendieron a las dos mujeres indicaron, según documentos revisados por CNN, que las lesiones cerebrales graves fueron consecuencia de un evento traumático de aceleración y desaceleración rápida experimentado durante el recorrido de la X2.
Otro de los demandantes recientes es Michael Wilk, un abogado de Los Ángeles que afirmó haber sufrido una hemorragia cerebral masiva después de subir a la atracción.
Según documentos relacionados con su demanda, Wilk necesitó varias cirugías cerebrales y posteriormente comenzó a presentar fuertes dolores de cabeza, pérdida de memoria y dificultades para procesar información. El abogado ha señalado que sus secuelas le han impedido continuar ejerciendo su profesión.
Los representantes legales de los afectados sostienen que Six Flags ya conocía antecedentes de incidentes relacionados con la X2 y cuestionan si los protocolos de inspección y mantenimiento son suficientes para garantizar la seguridad de los pasajeros.
Christopher Bulone, uno de los abogados que representa a afectados, ha cuestionado que una atracción pueda continuar operando después de incidentes de esta gravedad. Sus declaraciones forman parte de los argumentos de los demandantes y no constituyen una determinación judicial sobre la responsabilidad de Six Flags.
La investigación de CNN encontró que los casos relacionados con la X2 se remontan varios años. Uno de los antecedentes más graves corresponde a Christopher Hawley, de 22 años, quien murió después de subir a la atracción en 2022.
De acuerdo con el informe del forense citado por CNN, la causa de muerte estuvo relacionada con un traumatismo contundente en la cabeza ocurrido durante un accidente en la atracción. La familia presentó posteriormente una demanda por muerte injusta, que fue resuelta antes de llegar a juicio.
Además, existen otros litigios anteriores relacionados con presuntas lesiones sufridas en la X2. En uno de ellos, una pareja de California sostiene que la mujer sufrió una lesión cerebral traumática después de utilizar la montaña rusa en 2020. Un juez ya programó un juicio para 2027 en ese caso, aunque varios de los demandados fueron previamente retirados del proceso y la situación jurídica de las partes ha cambiado durante los años de litigio.
La montaña rusa permanece cerrada desde el 12 de julio de 2026, después de los incidentes registrados ese mes. Six Flags ha señalado que no hará comentarios específicos sobre los nuevos casos debido a que se encuentran en litigio.
En documentos judiciales, sin embargo, la empresa ha defendido la seguridad de la atracción y ha señalado que la X2 pasa por inspecciones periódicas. La compañía también sostiene que los usuarios reciben advertencias sobre los riesgos inherentes de las atracciones mecánicas y que, cuando la montaña rusa es utilizada de acuerdo con las instrucciones, las fuerzas experimentadas no deberían provocar una lesión cerebral traumática en una persona normal.
El parque describe oficialmente la X2 como una atracción extrema diseñada para producir una experiencia sensorial intensa, con asientos que giran 360 grados y múltiples giros, descensos y vueltas.
Los abogados de los demandantes aseguran que todavía podrían presentarse más demandas. Según CNN, más de 100 personas han manifestado su intención de emprender acciones legales por presuntas lesiones sufridas durante los últimos dos años, aunque no todas necesariamente podrán presentar una demanda debido a los requisitos de evidencia médica y a los plazos establecidos por la legislación de California.
Por ahora, no existe una resolución judicial que determine que la X2 sea responsable de las lesiones denunciadas. El cierre de la atracción y las investigaciones en curso mantienen bajo escrutinio una montaña rusa que durante años ha sido presentada por Six Flags como una de sus experiencias más extremas.
El caso continúa en los tribunales y será ahí donde se determine si las lesiones denunciadas pueden atribuirse legalmente al diseño, operación o mantenimiento de la atracción, o si existieron otros factores involucrados.