Un joven de apenas 20 años protagonizó una aparatosa volcadura durante la madrugada en el tradicional Barrio de San Marcos, luego de que condujera en estado de ebriedad, a exceso de velocidad y en sentido contrario. El accidente terminó con una camioneta completamente volcada y otro automóvil dañado, aunque sorprendentemente no se registraron personas lesionadas.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 03:36 horas sobre la calle J. Guadalupe Posada, entre las calles Nieto y Manuel M. Ponce, donde el conductor de una camioneta Renault Captur blanca circulaba de norte a sur, a pesar de que lo hacía en sentido contrario al permitido.
De acuerdo con el reporte de la Policía Vial, el joven se desplazaba a una velocidad inmoderada cuando, al llegar frente a una vivienda marcada con el número 142, perdió el control del volante y comenzó a desviarse hacia su costado derecho, sin conseguir recuperar la dirección de la unidad.
En ese momento, la Renault se proyectó directamente contra un automóvil Mazda 3 que se encontraba estacionado sobre la misma calle. El impacto se produjo entre las partes delanteras de ambos vehículos y fue lo suficientemente fuerte como para provocar que la camioneta girara aproximadamente 90 grados.
Tras el choque, la Renault Captur terminó volcada sobre su toldo, con las cuatro llantas apuntando hacia arriba, mientras que el Mazda permaneció en el sitio con daños materiales. La escena reflejaba la fuerza del impacto y las consecuencias de circular a exceso de velocidad por una calle de la zona.
Al lugar acudieron paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, quienes revisaron al conductor de 20 años para descartar posibles lesiones. A pesar de lo aparatoso del accidente y de que su camioneta terminó completamente volcada, los socorristas determinaron que no presentaba heridas que requirieran atención hospitalaria.
Sin embargo, el joven no pudo retirarse del lugar, ya que elementos de la Policía Vial lo aseguraron al detectar que se encontraba en estado de ebriedad. Posteriormente, fue trasladado ante el juez municipal para que se determinara la sanción correspondiente por conducir bajo los efectos del alcohol.
Finalmente, los oficiales se hicieron cargo del accidente y ordenaron que tanto la Renault Captur como el Mazda 3 fueran remolcados a la pensión municipal. El percance dejó cuantiosos daños materiales, cuyo monto no fue precisado.