Un caso ocurrido en García, Nuevo León, ha provocado indignación y un intenso debate en redes sociales, luego de que una familia denunciara públicamente que un colegio privado habría puesto obstáculos y condiciones al ingreso de un niño después de descubrir que tiene dos papás.
La denuncia fue realizada por Jazael Figueroa, quien junto con su esposo Antonio buscaba un lugar para que su hijo Tadeo continuara sus estudios en una institución privada de orientación católica ubicada en el centro de García.
De acuerdo con el relato del padre, el proceso comenzó desde enero de 2026. Inicialmente les habrían informado que no existía espacio disponible, pero posteriormente surgió un lugar y el menor fue llamado para realizar una evaluación.
Fue durante ese proceso cuando, según Jazael, el niño habló con naturalidad sobre su familia y mencionó que tenía dos papás.
A partir de ese momento, sostiene el denunciante, la situación cambió.
La acusación que más polémica ha provocado es una frase que Jazael atribuye a la directora del plantel: presuntamente habría reconocido que, si hubiera sabido desde un principio que el menor pertenecía a una familia homoparental, simplemente les habría dicho que “no había cupo”.
Pero los señalamientos no terminan ahí.
Según el testimonio público del padre, el colegio habría planteado una serie de condiciones para continuar con el proceso: que el menor permaneciera “a prueba”, que uno de sus padres no apareciera como tal ni realizara trámites escolares y que la composición de su familia no fuera comentada con maestros, padres de familia o estudiantes.
Jazael también asegura que les habrían pedido evitar determinadas muestras de afecto frente al niño bajo el argumento de no “confundirlo”.
Ante estas condiciones, la familia decidió no continuar con el proceso de ingreso, al considerar que su hijo podría quedar expuesto a un ambiente discriminatorio.
Por esta razón, existe una precisión importante: hasta ahora no puede afirmarse que una autoridad haya comprobado que el colegio negó formalmente la inscripción por tener dos papás. Lo que existe es una denuncia pública de la familia sobre las presuntas condiciones y comentarios que habrían surgido durante el proceso de admisión.
El caso ya llegó al conocimiento de la Secretaría de Educación de Nuevo León. Su titular, Juan Paura García, señaló que los padres tienen derecho a iniciar el procedimiento correspondiente y que debe garantizarse el derecho del menor a recibir educación.
Sin embargo, de acuerdo con la información disponible hasta este 1 de septiembre, la familia todavía no había presentado formalmente la queja ante dicha dependencia, por lo que no existe hasta ahora una resolución oficial que determine que el colegio incurrió en discriminación.
El caso podría adquirir una dimensión mayor si la familia decide acudir formalmente ante las autoridades, ya que la legislación de Nuevo León contempla medidas para evitar la exclusión educativa por motivos relacionados, entre otros, con la orientación sexual y protege frente a actos de discriminación relacionados con la situación familiar.
La polémica ha abierto nuevamente una discusión que rebasa a esta familia y a este colegio: ¿puede una escuela privada decidir quién entra a sus aulas basándose en la conformación familiar de un niño?
Por ahora, la acusación está sobre la mesa. Será necesario conocer la versión del plantel y, en caso de presentarse una denuncia formal, esperar la investigación de las autoridades para establecer qué ocurrió realmente.