La historia de María Consuelo Córdoba, una mujer colombiana de 58 años, volvió a estremecer a Colombia después de que Citytv difundiera su caso: hace 26 años sobrevivió a un brutal ataque con ácido cometido presuntamente por su entonces pareja y desde aquel momento ha tenido que enfrentar más de 80 cirugías para tratar las graves secuelas que quedaron en su cuerpo.
María Consuelo relató que llegó a Bogotá procedente de Istmina, Chocó, junto con su pareja. Cuando le manifestó que quería permanecer en la capital para buscar mejores oportunidades, el hombre habría reaccionado atacándola con ácido en el rostro y posteriormente escapó. A partir de entonces comenzó una larga lucha entre hospitales, operaciones y tratamientos.
Pero las consecuencias no fueron únicamente físicas. De acuerdo con su testimonio, también sufrió el abandono de su única hija y graves dificultades económicas, hasta llegar a depender de la ayuda de otras personas para sobrevivir. Después de décadas enfrentando las consecuencias de aquella agresión, manifestó estar cansada de la situación y volvió a hablar públicamente de la posibilidad de una muerte digna.
El caso se volvió todavía más impactante cuando Capital Salud, entidad encargada de su atención, aclaró que María Consuelo no está esperando una autorización: su procedimiento de eutanasia fue autorizado hace aproximadamente cuatro años. Esto significa que la decisión de hacerlo efectivo permanece en sus manos y deberá ser tomada de manera libre y voluntaria.
La propia historia de María Consuelo refleja lo difícil de esa decisión. Durante la visita del papa Francisco a Colombia en 2017, aseguró que le prometió que no terminaría con su vida mediante la eutanasia. Incluso en sus declaraciones recientes también ha expresado esperanza de recibir ayuda que le permita mejorar sus condiciones de vida, por lo que su caso no puede reducirse únicamente a su deseo de morir.
Capital Salud informó que continuará acompañándola independientemente de la decisión que tome y aseguró que ha recibido atención durante los últimos 26 años, incluyendo las más de 80 intervenciones quirúrgicas. Así, después de sobrevivir a una agresión que cambió completamente su vida, María Consuelo enfrenta una decisión profundamente personal: continuar con sus tratamientos y buscar mejores condiciones de vida o hacer efectiva una autorización que tiene desde hace cuatro años.